Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO

5 AGT. 2020

Tras la aplicación selectiva del plan cóndor en Latinoamérica en la década de los 60 y 70, se vio una característica común, militares y policías adoctrinados en la escuela de las américas creada en 1949 en Panamá bajo el mando del ejército norteamericano, con el objetivo de capacitarlos en tácticas y técnicas de contrainsurgencia en el marco de la guerra fría, logro sus objetivos propuestos derrocando gobiernos de ideología izquierdista y colocando a militares graduados de esa escuela mediante golpes de estado violentos, con represión, tortura, desaparecidos, violaciones y demás atrocidades, llenando de luto y dolor a los pueblos.

Hoy en día, la susodicha escuela, cambio de nombre y se denomina “Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad” que sigue operando, pero ya no en Panamá, sino en el Estado de Georgia (Columbus USA) desde 1984, donde se graduaron desde su fundación, más de 65 mil militares y policías latinoamericanos.

Si bien los golpes de Estado en el siglo XX tenían la característica de ser violentos, en pleno siglo XXI cambiaron de táctica, pero los artífices de los mismos siguen con el fin de derrocar gobiernos contrarios a su ideología y “colocar” gobiernos títeres para seguir controlando a esos países, logrando el dominio de sus recursos naturales y favoreciendo a sus empresas transnacionales.

Es así que surge el concepto de “neogolpismo” o “nuevo golpismo” cuya característica es ser menos violento y generalmente está liderado por una facción contraria de organizaciones civiles con financiamiento económico fuerte de parte de personas y gobiernos interesados en la caída de un gobierno no afín a sus intereses, este concepto es utilizado para describir los golpes de Estado en América Latina en el siglo XXI.

GENE SHARP Y EL GOLPE SUAVE.

Gene Sharp, nace el 21 de enero de 1928 en Ohio, Estados Unidos de Norteamérica; fue politólogo, escritor, filósofo, sociólogo y profesor universitario. En 1983 funda la institución Albert Einstein cuyo fin es el estudio y la socialización del uso de la acción no violenta para derrocar a lo que consideran “gobiernos dictatoriales, tiránicos o autoritarios” pero con acciones no violentas para llevar la “democracia y libertad” a esos países. Fallece a los 90 años el 28 de enero de 2018.

En 1973 publica su obra en 3 tomos titulada “El aspecto Político de la acción no violenta” que trata sobre la lucha no violenta, la naturaleza del poder y brinda diferentes descripciones de políticas defensivas que pueden ser aplicadas en contextos políticos variados.

Luego, en 1993 escribe su obra máxima titulada “De la Dictadura a la Democracia” en la cual describe de manera práctica como derrocar a gobiernos y fue proscrita en diferentes países como en Myanmar cuya portación estaba penada hasta con 7 años de presidio. Esta obra fue tan influyente que sus tácticas y técnicas fueron aplicadas en diferentes países:

A estos golpes suaves o blandos llevados a cabo en territorios ex soviéticos, Sharp las denomina como “las revoluciones de colores”; las demás siguen la misma lógica.

En el tomo 2 de su libro “La Política de la Acción no violenta”, Sharp, compila lo que denomina 198 métodos de acción donde describe cada uno de ellos y “proporciona también información sobre su uso histórico”.

En su obra más difundida “De la Dictadura a la Democracia”, plantea 5 etapas para lograr desestabilizar y hacer caer a un gobierno:

1ra etapa: Ablandamiento (empleando la guerra de IV generación)

2da etapa: Deslegitimación

3ra etapa: Calentamiento de calle

4ta etapa: Desestabilización / combinación de diversas formas de lucha.

5ta etapa: Fractura institucional

GOLPE SUAVE – EL CASO BOLIVIANO 2008

La historia de Bolivia, ha estado plagada de hechos de desestabilización de sus gobiernos, con 41 golpes de Estado duros promovidos mayormente por militares y civiles (ver: https://el-blog-de-eduardo-salinas.000webhostapp.com/?p=220);

El neogolpismo en Bolivia tiene 2 antecedentes, el primero sucedió en 2008 durante el proceso constituyente y el otro en 2019.

En el primer caso Se pudo observar el desarrollo de las 4 primeras etapas mencionadas, pero la parte final quedó inconclusa ya que las instituciones que monopolizan la violencia (policía y FF.AA.) no pudieron ser fracturadas.

Recordemos a manera de síntesis lo que sucedió:

GOLPE SUAVE – EL CASO BOLIVIANO 2019

Ahora veamos lo que sucedió en 2019, pero brevemente expliquemos en que consiste la guerra de IV generación:

Se denomina guerra de IV generación a la utilización de recursos tecnológicos aplicados ofensiva o defensivamente en una situación conflictiva, cuyo fin es lograr desmoralizar al enemigo; para ello se utilizan las TIC’s (Tecnologías de Información y Comunicación) en especial el internet, las redes sociales (Facebook, Twitter, WhatsApp, etc.) donde abundan los denominados fake news o noticias falsas. Es decir, la famosa ciberguerra aplicada al campo político, pero “digitalmente”

1ra etapa: Ablandamiento (empleando la guerra de IV generación)

Se impulsaron matices de opinión deslegitimando el gobierno de Morales, esto se dio en diferentes campos; en el político con el accionar de los diputados y senadores opositores a su gobierno tratando siempre de magnificar las falencias del gobierno. Se utilizó obviamente los medios de comunicación tradicionales en especial privados de tendencia capitalista oligárquica (Los Tiempos, Pagina Siete, El Diario, Radio Panamericana, Fides, UNITEL, etc.) como los digitales (Páginas en las redes sociales, cuentas y noticias falsas, aparición de “memes”, etc.) estando en primera línea los analistas políticos y económicos (Iván Arias https://www.opinion.com.bo/opinion/ivan-arias-d/evo-perdiste/20191105011410735425.html, Carlos Valverde https://eju.tv/2018/02/carlos-valverde-evo-morales-es-corrupto/, Andrés Gómez Vela https://es.slideshare.net/RimayPampa/veto-publicitario-veto-a-la-libertad-de-expresion-en-bolivia, etc.) que siempre eran infaltablemente invitados en los medios de comunicación radiales, escritos y televisivos.

2da etapa: Deslegitimación

Ese discurso será repetido por los denominados colectivos ciudadanos hasta el final.

En este caso se utilizaron los casos armados del caso Zapata, El supuesto hijo de Morales que nunca se presentó, se le echaba la culpa de la polarización política, una supuesta crisis económica y “endeudamiento atroz”, etc. https://www.lostiempos.com/actualidad/opinion/20191025/columna/bolivia-fractura-inevitable

3ra etapa: Calentamiento de calle

Estas acciones estarán siempre de la mano mediática, cometiéndose abusos en su desarrollo con quienes no estaban de acuerdo con las medidas, siendo su fin magnificar los errores gubernamentales. Entre julio y septiembre se incendia la chiquitanía, lo que es inmediatamente politizado y aprovechado por los detractores de Morales quienes lo culpan de inmediato https://urgente.bo/noticia/mesa-culpa-morales-por-los-incendios-en-la-chiquitania

4ta etapa: Desestabilización / combinación de diversas formas de lucha.

5ta etapa: Fractura institucional

Como pudimos ver, se cumplieron las 5 etapas que plantea Gene Sharp y se logró deponer un gobierno constitucionalmente electo; en consecuencia y no cabe duda de que SI EXISTIO UN GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA, un golpe suave, pero golpe al fin con la participación de innumerables actores mediáticos, y políticos sumados a actores institucionales como la policía y las FF.AA. además de la sociedad civil organizada para ese fin.

El financiamiento al golpe es de lo más sui generis ya que aportaron empresarios privados y candidatos políticos además del apoyo económico de Estados Unidos y varias ONG’s que de alguna manera canalizaron; Carlos Sánchez Berzain y su “Fundación para la democracia” establecida en Norteamérica y por denuncias realizadas por ex autoridades nacionales, también financiaron a las movilizaciones contra el gobierno del MAS. https://www.lostiempos.com/actualidad/pais/20191027/romero-acusa-sanchez-berzain-conspiracion-traves-movilizaciones

Finalmente, no olvidemos que el neogolpismo busca establecer gobiernos afines a un poder hegemónico superior, con el fin de tener dominio sobre los recursos naturales del Estado intervenido; en el caso de Bolivia, el litio y otros recursos naturales; debemos ser conscientes de ello y tomar conciencia de que en muchos casos la misma población de ese Estado sirve de escalera para esos obscuros fines.

Esperemos que la situación cambie y que Bolivia nuevamente recupere esta vez su independencia y soberanía política y económica para el bienestar de todos sus habitantes.

Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO


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