Bolivia – Elecciones 2020

Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO

11 NOV. 2020 

“¡Estaremos como Venezuela o Cuba!”, (miedo), “¡Bestias humanas!”, “¡Orcos salvajes!”, (odio) “Arce y Mesa empatan con el 23%…” – encuesta de Página 7-(mentira) etc., etc. ¿Qué está pasando con el discurso político?

Si bien el político no es del agrado del ciudadano común en una democracia representativa como la nuestra, el primero se sentirá urgido por convencer de su discurso y lograr la adhesión política de los ciudadanos utilizando todo tipo de estrategias; lejos quedaron los tiempos en que las campañas políticas eran “algo limpias y sanas”, donde se ponía énfasis en socializar el plan de gobierno a los votantes, aunque luego se repartían el poder.

El Miedo y la Mentira

La campaña del temor no es una novedad, consiste por ejemplo en el envío de mensajes donde se comparan realidades de otros países con el nuestro como una simple hipótesis improbada y están dirigidas de preferencia a un público con poca instrucción, o que es incapaz de hacer análisis sobre realidades y contextos diferentes; así mismo a jóvenes inexpertos y ajenos a la realidad nacional e internacional que se constituirán en futuros votantes en las elecciones[1].

Un ejemplo claro de este discurso del temor, esta explícito en la frase “seremos como Cuba o Venezuela”

¿Será verdad?…

Por supuesto que NO. Esta frase surge como un cliché elaborado y es resultado de la situación política y social en que estos dos países se encuentran; sabemos muy bien que Cuba soporta un bloqueo comercial, económico y financiero impuesto unilateralmente por USA desde 1962 a la fecha (58 años) y pese a que ya se votó en reiteradas ocasiones en la ONU para que se levante ese inhumano bloqueo, Estados Unidos hace caso omiso a los 187 países que así lo desean[2]; en ese contexto ¿Qué país podría progresar con semejante cerco? Por su puesto que todo bloqueo comercial causará pobreza.

El caso venezolano va por la misma situación desde el 8 de marzo de 2015, (5 años y 8 meses) cuando el gobierno de Barak Obama firmó la orden ejecutiva ordenando el cerco, embargando sus reservas de oro del extranjero, inventando un presidente ilegal e ilegítimo (Guaidó), tratando de quebrar su institucionalidad vulnerando su soberanía utilizando a sectores opositores afines a sus políticas y privando a este país de ingresos importantes para su desarrollo con el pretexto de que es una amenaza contra su seguridad nacional.

En nuestro caso, durante los 14 años del gobierno de Morales, la economía boliviana más bien sufrió un crecimiento inédito y reconocido por organismos económicos internacionales[3]; muchos atribuyen tal crecimiento al incremento del precio internacional de los hidrocarburos y es correcto, pero se olvidan mencionar que si no se hubiese nacionalizado YPFB, solo contaríamos con un plus valor no mayor a un 18 % aproximadamente que estaba en nuestro poder y no nos hubiese servido para nada, en cambio las transnacionales se hubiesen llevado el 82% restante; este aspecto es importante mencionar y aclarar.

Otro ejemplo es la satanización de socialismo como discurso, no tiene bases firmes ya que ese argumento de que “el socialismo es malo y el capitalismo es bueno”, cae por su propio peso en especial si nos remitimos al Art. 306 de la CPE, donde establece que nuestra economía es plural ya que convivimos en una economía Estatal (Socialista en el caso de la distribución equitativa de la riqueza producida por las empresas estratégicas del Estado), Privada (Capitalista por supuesto donde la empresa privada tiene garantías para seguir trabajando y generando también riqueza), Social Cooperativa (Una simbiosis de las 2 primeras) e Indígena Originaria Campesina (De carácter también socialista basada en la solidaridad y los usos y costumbres de cada comunidad)

En ambos casos, no nos “convertimos” ni en Cuba ni en Venezuela durante esos 14 años.

Las mentiras mediáticas fueron intensas difundidas en especial por la prensa tradicional y las redes sociales; eso de que los medios son independientes es falso, sabemos muy bien que actúan a partir de intereses económicos y políticos.[4]

Entre esos medios, podemos mencionar a Radio Panamericana, Fides, Erbol, Unitel, Red Uno, Canal 7, diferentes programas independientes, Página 7, El Diario, Periódico Bolivia, Illimani, etc. y muchos otros más en cada uno de los departamentos y provincias del país. 

Estos medios por ejemplo, no vieron el golpe de 2019, solo mostraron lo que les convenía [5], así mismo durante el gobierno de Añez, se parcializaron totalmente.

Mencionemos también las acusaciones mentirosas y sin prueba realizadas por el periodista español Entrambasaguas, contratado seguramente para tal fin; acusaciones por supuestos delitos de Pedofilia improbados hasta hoy, fueron dirigidos a sembrar en el inconsciente de la gente una supuesta verdad. A la fecha el caso está pendiente, pero estoy seguro que se esclarecerá.

Entrambasaguas, finalmente demostró el odio que tiene a los bolivianos al verter conceptos sumamente discriminadores mediante un canal de YouTube, donde según él los seguidores del MAS tienen un “nivel intelectual nulo” situación que algunos medios internacionales replicaron y lo calificaron como “periodista ignorante” [6]

El odio y los medios

Las redes sociales – odio, discriminación y racismo

En el preámbulo de las elecciones nacionales del pasado 18 de octubre, las campañas electorales, no tuvieron tanta difusión y participación mediática desde la aparición de las redes sociales; los panfletos y las marchas que eran características en otrora, cambiaron totalmente, más aún por la pandemia del covid-19. Pero esto se veía venir incluso desde las elecciones anuladas por presunto “fraude” en 2019;

Actualmente los candidatos y unidades políticas tienen sus perfiles en Facebook, YouTube, Twitter, etc., hasta ahí, todo podría estar bien, pero el uso de las redes sociales también trae consigo a las cuentas falsas, bots, botnets y trolls; estas, por supuesto que no aparecen de la nada, entonces inferimos inmediatamente que existen personas reales administrándolas para posicionar a su candidato, estas personas podrían contar con un financiamiento determinado o no.

Lo que no podemos dejar de lado, es una realidad que estoy seguro que muchos percibimos navegando en las redes y me refiero a publicaciones llenas de odio, discriminación y racismo.

Lamentablemente en Bolivia, existe un vacío legal que es aprovechado por quienes operan en RR.SS., en especial en cuestiones políticas; al respecto, intentar normar su uso va en contra de la Resolución sobre los DD.HH. de la ONU que considera que la libertad de expresión es inalienable; esto ya se intentó en el gobierno de Evo Morales en 2016, pero de inmediato surgieron voces en contra amplificados por los medios de comunicación, actores políticos interesados en este modo de estrategia, además del Defensor del Pueblo Rolando Villena[7]

Pero la necesidad de normar la actividad política de manera general en las redes es una necesidad, ya que indudablemente vemos excesos en algunas publicaciones que surgen de una u otra de las partes en el afán de desgastar al oponente.

En 2016, el Art. 35 del Reglamento de Campaña y Propaganda Electoral para el Referendo, solo recomienda “evitar” estos excesos, situación que como sabemos no sirvió de nada:

“exhorta a las y los usuarios de redes sociales digitales a evitar mensajes de propaganda electoral negativa o de guerra sucia. Se les exhorta sobre todo a respetar el período electoral”,

En las elecciones 2020, el Art. 3. b) del Reglamento de Propaganda y Campaña Electoral, establece:

Deliberación democrática, para la promoción y ejercicio del intercambio de ideas y argumentos entre los distintos actores, en el marco de la pluralidad, la diversidad y el respeto”

Se hizo caso omiso de ambas…

No cabe duda que es muy difícil poder realizar tal regulación, por la aparición sin medida de cuentas falsas, bots, trolls, etc. en especial por cuestiones legales y el hecho de vulnerar la libertad de expresión de los ciudadanos; al respecto debemos entender que “Libertad de expresión” no es lo mismo que “Libertinaje en la expresión”, existe una distancia abismal entre esos dos conceptos.

En consecuencia, vimos desbordada una cantidad innumerable de noticias falsas, discursos llenos de odio, racismo, discriminación, xenofobia, por parte de los sectores intervinientes, que no aportaron en nada al proselitismo “respetuoso” que debería primar.

¿Se respetó la CPE? NO

Se vulnero abiertamente el Art. 14. II que establece:

“El Estado prohíbe y sanciona toda forma de discriminación fundada en razón de sexo, color, edad, orientación sexual, identidad de género, origen, cultura, nacionalidad, ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, filiación política o filosófica, estado civil, condición económica o social, tipo de ocupación, grado de instrucción, discapacidad, embarazo, u otras que tengan por objetivo o resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos de toda persona.”

En referencia a la Ley 045, el Art. 5, establece definiciones claras a las formas de discriminación, racismo, etc. En el tema que nos compete rescatamos que no debe existir discriminación fundada en razón de sexo, color, edad, orientación sexual e identidad de géneros, origen, cultura, nacionalidad, ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, filiación política o filosófica, estado civil, condición económica, social o de salud, profesión, ocupación u oficio, grado de instrucción, capacidades diferentes, etc.

Lamentablemente, también debemos mencionar que esta Ley se constituyó en un “saludo a la bandera” ya que prácticamente se la obvió, o si existieron algunas acciones para hacer cumplir la Ley, estas fueron muy tibias y no surtieron un efecto real contra quienes la vulneraron[8].

Un caso excepcional, es la destitución del ministro de Minería, Fernando Vásquez en el gobierno transitorio de Añez por presiones en los medios más que por voluntad política, por sus expresiones racistas en medio de una entrevista radial cuando dijo:

“No tengo ni los requisitos para ser masista. Tengo ojos verdes, pelo crespo, soy blanco (…) No quiero discriminar, pero esas mis condiciones hacen que no sea compatible con personas del Movimiento al Socialismo (MAS)” [9]

En consecuencia, los discursos de discriminación, racismo y de odio no deberían ser consideradas como posiciones políticas, ya que se “camuflan” en ésta y para muchos al adquirir tal naturaleza podrían pasar desapercibidos o en su defecto tolerados; los discursos de discriminación, racismo y de odio son eso, discursos de discriminación, racismo y odio y como tal deberían ser tratados ya que la Ley no reconoce inmunidad, fuero o privilegio alguno y se aplica a todos los bolivianos y bolivianas de origen o nacionalizados y a todo estante y habitante en territorio nacional.[10]

Ejemplos hay por doquier, a esto se suman caricaturas, memes, comentarios, etc. con una característica en común, la gran mayoría provienen de cuentas falsas en las redes sociales y donde los medios tradicionales no fueron capaces de denunciar.

Paca concluir, estos 3 elementos según mi punto de vista, encuadran perfectamente en lo que se denomina la campaña negativa, cuyas características son según la politóloga Ana Paola Zuban son:

•  Simplificación de argumentos (o minimización del discurso incluso ya delictivo convirtiéndolo incluso como “normal” ante la opinión pública)

• Tergiversación de las noticias (exageración mediática dirigida utilizando “verdades a medias” deformándolas para beneficio de un candidato o sector en desmedro del oponente)

•  De datos “fríos” a datos “calientes” (Atacar el sentido moral y emocional de la sociedad objetivo con el fin de anular al potencial adversario)

•  Son altamente “visuales” (Se utiliza memes en las redes sociales, gráficos y barras en las encuestas preparadas, fotografías montadas, documentos fraguados difundidos por las redes sociales y replicados posteriormente por los medios tradicionales según su repercución)

• Identifican enemigos, lo que confiere al espectáculo político el poder de despertar pasiones, temores y esperanzas (ya mencionadas líneas arriba)[11]

Como pudimos ver, la manera de hacer política en Latinoamérica y en el mundo, está sufriendo cambios estructurales y se va complejizando en el tiempo; los políticos recurren a estrategias cada vez más diversas con el objetivo de acabar al contrincante, el juego sucio se apodera de las campañas y pensar en un proselitismo limpio, cada vez raya en lo utópico.

¿Será que existen límites en el accionar de los políticos?

Tal parece que no, ya que también se demostró que algunas acciones ingresan en lo ilegal, pero ya es tan “normal” que muchos piensan que “debe ser así”, por lo que estas actitudes se van naturalizando en el buen entender del ciudadano que no sabe de política a cabalidad.

Se debería poner límites a estas maneras de hacer política, esos límites los debería establecer claramente la Ley además de hacerlas cumplir; no es posible que lo inmoral sea visto como algo normal en una sociedad que funge como “conejillo de indias”, sometida a experimentos políticos y sociales para ver cómo reacciona y que pasa.

Debemos cambiar la manera de hacer política por el bien de la sociedad y de los políticos.

Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO


[1] Al respecto, se levantaron algunas voces para hacer que la edad para votar se reduzca incluso en 2 años, es decir a los 16 años y ocupar cargos públicos a los 18, primeramente, propuesta en 2007 por el propio Evo Morales en pleno proceso Constituyente y en 2020 como propuesta política de CREEMOS a cargo de Camacho y Pumari (16 años para votar) como propuesta electoral. Hoy en día nos damos cuenta que hubiese sido un error.

[2] La Asamblea General reitera con 187 votos su posición contra el embargo a Cuba Https://news.un.org/es/story/2019/11/1465061

[3] El Banco Mundial reconoce el logro económico de Bolivia

https://actualidad.rt.com/economia/194808-banco-mundial-admitir-logro-economico-bolivia

[4] El ex ministro de gobierno, Sacha Llorenti en 2012, presentó en palacio de Gobierno su libro “La verdad secuestrada”, un análisis sobre los medios de comunicación privados en Bolivia. Según Álvaro García Linera, quien comentó el texto, los medios de comunicación se han convertido en “partidos políticos” que “mienten, engañan y denigran”.

https://comunicacion.gob.bo/?q=20120730/revelan-en-un-libro-los-poderosos-intereses-que-mueven-los-medios-de-comunicaci%C3%B3n-en

[5] Cuando los medios no ven un golpe de Estado

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/medios-ven-golpe_129_1254024.html

[6] El racista e ignorante ‘análisis’ de dos periodistas españoles sobre los comicios en Bolivia

https://actualidad.rt.com/actualidad/370488-votante-mas-tiene-nivel-intelectual-nulo-periodistas-espanoles-bolivia

[7] Al respecto, debemos poner en claro que, el teólogo Rolando Villena y el abogado Waldo Albarracín, ambos ex defensores del pueblo tomaron una postura política muy evidente; el primero ya mostraba esas actitudes incluso cuando fungía como defensor en especial en 2016 para posteriormente sumarse al CONADE y el segundo utilizando a la UMSA para sus fines políticos en 2019.

[8] Cívico que llamó «bestias» a bloqueadores

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/8/12/civico-que-llamo-bestias-bloqueadores-dice-que-no-hay-otra-forma-para-referirse-ellos-264280.html

[9] Ministro fue destituido por comentarios racistas contra partido de Evo Morales

https://www.semana.com/mundo/articulo/presidenta-de-bolivia-destituye-a-ministro-por-declaraciones-racistas/675249/

[10]  Ficha técnica Ley 045

https://www.comunidad.org.bo/index.php/indicadores/mostrarNormativas/cod/NO20120208111158

[11] Paola Zuban, Ana – en “Política comunicada”


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