El poder a toda costa

Una visión maquiavélica del asunto

Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO

29 DIC. 2020

Explotan las redes sociales y los presentadores en los medios tradicionales hacen jerga con la noticia: “Eva Copa deja al MAS y se va con una agrupación ciudadana rumbo a la conquista de la silla edil alteña”

Vemos sorprendidos la reacción de grupos de oposición al masismo celebrando tal noticia, solidarizándose y desenado éxito a Copa por su decisión; grupos de personas que antes pedían el cierre del legislativo se convirtieron en “Copistas” de la noche a la mañana en una transformación que raya en la desvergüenza e insolencia.

¿Cómo explicamos tal hecho (la decisión de Eva Copa) desde un punto de vista maquiavélico?

Si tomáramos la definición que hizo sobre la política allá por los s. XV y XVI, comprenderíamos muchas cosas:

“La política es el arte de engañar”

No olvidemos que política y poder tienen una estrecha relación, al extremo de ser la cara y la cruz de una misma moneda, quinientos años después esa frase está más vigente que nunca.

Pero no entremos en pánico, los que estudiamos a la política sabemos muy bien que estos fenómenos se dan a causa de un principio fundamental que también va relacionado a otro de los muchos conceptos que existen, y es que la política también significa la toma, la distribución y la conservación de poder y es un concepto que vienen desde tiempos Aristotélicos.

Ya en Grecia este filósofo lo mencionaba, cuando las polis dependían directamente de quienes ejercían el poder político donde inmediatamente surgirá de manera espontánea la necesidad de distribuirlo y conservarlo.

¿Será que la Sra. Eva Copa actuó maquiavélicamente y nos engañó a todos?

Si realizamos un análisis desde el punto de vista de este pensador italiano, donde no existe una relación entre la moral y la política, más es el poder el fin en sí y para sí, Copa como política hace lo que todo político debe hacer, y es lograr hacerse del poder para ejercerlo; conformarse con un cargo en una concejalía, quedaría seguramente “chico” para sus aspiraciones, en consecuencia debió haber sido seducida por el poder que le ofrecían y que podría lograr a sabiendas del apoyo que tiene en su ciudad natal.

Hasta ahí, no hay problema, muchas personas por supuesto que la apoyarán y otras muchas la descalificarán; en fin, así es el destino de quien sigue estas lindes del juego político.

¿Dónde surge el problema?

El problema surge cuando interviene la “traición” en todo esto, si bien mencione anteriormente que cuestiones morales no tienen que ver con la política, pero esta simple palabra de o letras, cambia totalmente el panorama.

Comenzamos mencionando a Maquiavelo, y aunque no lo crean, el mismo menciono lo siguiente:

“La traición política es el único acto de los hombres que no se justifica”

Es decir, que para todo existe explicación menos para la traición; podríamos decir que ésta constituye un acto ruin, detestable, despreciable y vergonzoso, quienes caen en esta, simplemente merecen algo peor que la misma muerte ya que se constituye en un acto de deshonor.

Como podrán ver, hasta el mismo Maquiavelo desdeñaba a la traición y más aún en la política, continua y agrega:

“…los celos, la avidez, la crueldad, la envidia, el despotismo son explicables y hasta pueden ser perdonados, según las circunstancias; los traidores, en cambio, son los únicos seres que merecen siempre las torturas del infierno político, sin nada que pueda excusarlos”

Por supuesto que entra también el Transfugio político en esta acepción maquiavélica por ser un acto de traición, en consecuencia, la Sra. Eva Copa desde un punto de vista político cometió un craso error que hasta el mismo intelectual florentino condenó. Efectivamente existió ambición y a partir de este transfugio y traición; Eva Copa ya no es azul, ahora es color naranja…

Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO


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