Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO

27 ABR. 2021

Pasadas las elecciones subnacionales en Bolivia, además de las segundas vueltas en algunas gobernaciones y municipios, el MAS sigue siendo el partido hegemónico, pese a las voces opositoras que lo quieren reducir a la mínima expresión política.

Esta situación, pone en entredicho la representatividad y la gobernabilidad en muchas de estas instituciones de gobierno; pero ¿Cómo es eso?

La representatividad política es la relación que existe entre el mandante y el mandatario, expresado legítimamente en una elección dentro de un sistema democrático (en el marco del contrato social de Rousseau)

En el caso boliviano, lo podemos relacionar con el concepto de legitimidad y es que, en las últimas elecciones, ya sean generales y/o subnacionales están en el “ojo de la tormenta”. La representatividad que ejercen los candidatos electos por el pueblo es legítima, lo mismo que los asambleístas departamentales por territorio, población e indígena en el caso de las gobernaciones y los concejales en los gobiernos autónomos departamentales y de eso no nos cabe duda alguna.

Lo que sucede es que si relacionamos la legitimidad de la representatividad política frente a la gobernabilidad que debe existir en estas instituciones, vemos de entrada que se va configurando un conflicto a futuro; este conflicto tiene que ver más con el segundo concepto (gobernabilidad) ya que, en las asambleas departamentales, el MAS posee una mayoría de representantes y lo mismo sucede en las alcaldías.

Ahora bien, en el caso de que esta unidad política no posea una mayoría, existe la figura de la “negociación” que es legal y legítima para poder lograr la mayoría requerida para afectar la gobernabilidad esperada; es decir, que los actores políticos de los ejecutivos departamentales y municipales tendrán que tener la venia de sus respectivas asambleas para ejecutar sus planes de gobierno.

Este fenómeno ya se esta viendo en Gobierno Departamental de Santa Cruz, solo por citar un ejemplo, donde la bancada del MAS, ya gestiona alianzas con los asambleístas de los pueblos indígenas logrando un total de 16 constituyéndose en mayoría.

En necesario aclarar que, efectivamente el nivel de representación a nivel nacional del MAS bajo en relación a las elecciones de pasados años, también se debe reconocer que solo logró hacerse con 3 gobernaciones de 9 y será motivo de reflexión al interior de este partido político, pero tratar de convencer a la ciudadanía que ya desapareció, es una total falacia.

Veamos como se conforman las asambleas en las gobernaciones donde el MAS logra una mayoría en 8 gobernaciones y en 1 logra un empate:

25 asambleístas del MAS / 6 Súmate / 1 MTS / 2 PIOC (Pueblos Indignas Originarios Campesinos)

25 asambleístas del MAS / 8 asambleístas de Jallalla / 5 Somos pueblo / 1 MTS / 1 Solbo / 5 PIOC.

11 asambleístas del MAS / 11 asambleístas de Creemos / 5 de los PIOC.

25 asambleístas del MAS / 3 de Un Sol / 2 BTS / 1 de PP / 1 de MTS / 1 PIOC.

24 asambleístas del MAS / 3 asambleístas de AS / 3 asambleístas de PAN BOL / 1 de PUKA SUNKU / 1 de MOP.

14 asambleístas del MAS / 5 asambleístas de CST / 2 PIOC.

13 asambleístas del MAS / 12 asambleístas de UNIDOS / 2 Comunidad de Todos / 3 PIOC.

12 asambleístas del MAS / 7 asambleístas del MTS / 5 de TODOS / 4 PIOC.

13 asambleístas del MAS / 3 asambleístas de PIOC / 2 CID / 1 MTS / 1 MDA.

En términos porcentuales, el MAS logra un 61,83 % del total constituyéndose en mayoría en las Asambleas departamentales.

En el caso de los municipios, logra ganar en 240 municipios logrando el 72,5% del total:

Fuente: TED en los 9 departamentos.

Esperemos que la gobernabilidad sea viable para el beneficio de todos y exista consenso para el desarrollo de los departamentos y municipios en todo el país.

Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *