Entre logias y empresarios…

Cuando la representatividad no es legítima

Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO

1 DIC. 2021

A 71 años de la fundación del Comité Pro Santa Cruz (30 de octubre de 1950) y con su primer presidente, el Dr. Melchor Pinto Parada quién es reconocido en ese departamento como emblema de lucha cívica y con una institución que surge con fines nobles además de justos para ese tiempo, hoy vemos ese accionar opacado por otros actores que de lucha cívica pasaron a lucha por el interés personal y de clase.

La estructura social de ese tiempo por supuesto que era diferente ya que las ciudades no eran tan pobladas como ahora y además, éstas tenían muchas necesidades que el gobierno central no podría satisfacer. Tales necesidades giraban en torno a servicios básicos e infraestructura; es así que se crean los Comités Cívicos por la falla del Estado y su finalidad era eminentemente la consecución de recursos para el desarrollo de sus regiones.

El Comité Pro Santa Cruz logra a partir de la movilización, recursos con los cuales podrá de alguna manera satisfacer en parte esas necesidades (Electricidad, agua, etc.)  pero no sería suficiente; es así que la lucha cívica seguiría en pie en especial para lograr algunos porcentajes más de las regalías petroleras que finalmente serían la base de su desarrollo para luego incorporarse la agroindustria. Hasta ahí todo bien, pero ¿Qué pasó luego? Es la cuestionante que trataremos de entender en este artículo ya que a la fecha el comité cívico cruceño parece haber perdido el norte.

Durante la década de los 60 en pleno gobierno de Barrientos, se reestructura el comité cívico y se trata de renovarlo generacionalmente siendo el Dr. Hugo del Chazal su nuevo presidente y los cambios serían permanentes.

Las logias en el comité

Es interesante mencionar que estos grupos conformados por gente “exclusiva”, vieron necesario su accionar dentro del comité; ya por la década de los 70 y 80 se sabía que un grupo intervino la institución, este grupo venía del altiplano boliviano aunque no se tienen datos que den veracidad al asunto; lo cierto es que sea cierto o no, sirvió de excusa para que se conformen otros grupos exclusivos para confrontarlos como ser “El círculo Diego de Mendoza” y “Los caballeros del oriente”, de ésta última a causa de divisiones internas surgirá la logia “Toborochi” además de los denominados “Cívicos auténticos” las cuales empezaran a captar para sí diferentes cooperativas e instituciones cruceñas, es decir se dividirán éstas mediante el sistema de “cupos” que elección tras elección irán rotando de logia en logia y de mano en mano, todo aquello hasta finales del s. XX y continuarían en el siglo siguiente.

Las autonomías.

Al comenzar el s. XXI, se vienen nuevas luces para el comité y estas alumbrarán la lucha por las autonomías que finalmente se verán plasmadas en la CPE de 2009 y la Ley Marco de Autonomías y Descentralización N° 031 de 2010, un hecho importante sin duda alguna y útil para evitar la excesiva burocracia imperante en el país.

Es en este punto que el comité cívico pro Santa Cruz se convertiría en un semillero de personalidades que incursionarían en política, convirtiéndola en un instrumento para visibilizarse primero para luego escalar en el poder tal el caso de Rubén Aguilera Costas, Germán Antelo Vaca, Carlos Pablo Klinsky, Branko Goran Marinković Jovičević e incluso el propio Luis Fernando Camacho Vaca, todos políticos que antes de ocupar cargos estatales fueron adeptos, colaboradores o presidentes del comité cívico cruceño.

Un comité elitista – Entre logias y empresarios.

Hasta este punto hemos hecho una relación resumida de lo que es el Comité pro Santa Cruz que de “cívico” ya no le queda nada; observemos que el poder se lo distribuyen entre logias, comparsas y amistades donde participan grupos de la sociedad cruceña privilegiada: empresarios, profesionales empoderados, ganaderos, agroindustriales, etc. pero ¿Y el cruceño de a pie?

El cruceño de clase media y baja que no posee un medio de producción de proporciones empresariales, el que trabaja en las haciendas, o se dedica a la micro empresa o al comercio, el que se dedica al transporte no podrá ni en sueños llegar a ocupar la presidencia, o ser primer vicepresidente y segundo vicepresidente del comité cívico ya que para ser candidato uno debe:

Solo algunos requisitos que, si bien no están escritos, pero se los debe tener en cuenta para lograr la presidencia del comité.

Un comité sin democracia.

Una característica fundamental es que dentro de esta institución no existe democracia al momento de elegir a sus autoridades y esta solo se circunscribe a grupos de poder como ser empresarios, logias y recomendados los cuales si podrían ser tomados en cuenta para las “elecciones” donde solamente participan quizá hasta 284 personas.

https://www.brujuladigital.net/politica/luis-fernando-camacho-nuevo-presidente-del-comite-civico-pro-santa-cruz

Teniendo en cuenta que el comité representa a toda “la cruceñidad”, debería más bien abrirse a democratizarse y a hacer de la participación del cruceño(a) plenamente; así como está el comité pro Santa Cruz solo representa intereses de clase y no así de todos los cruceños a su interior.

En consecuencia, los mensajes que surgen de ésta que tienen que ver con la “defensa de la democracia” caen en saco roto ya que no hacen lo que pregonan, no existe democracia plena; existe en consecuencia un autoritarismo e imposición al interior del Comité, además que de cívico no tiene nada.

Para concluir, comparto la publicación del 27 de noviembre de 2019 de Pagina 7 donde se podrá comprender mucho más a la desnaturalizada institución denominada Comité Pro Santa Cruz, téngase en cuenta el carácter “apartidista” de la misma.

https://www.paginasiete.bo/nacional/2019/11/27/camacho-vulnero-tres-articulos-del-estatuto-civico-al-incursionar-en-politica-238754.html

¿Y Ud. qué opina?…

Salinas M. Eduardo

POLÍTICA CON FUNDAMENTO


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